
Sobre mí
Mi curiosidad por entender al ser humano viene desde muy lejos, ya de pequeña, mi madre siempre tenía en casa las revistas de aquella época, todas tenían un apartado dedicado a la salud, con trucos que hablaban de cómo superar la ansiedad, cómo quererse más y otras cosas, cada semana iba corriendo a ver qué cosas nuevas traía la revista de esa semana. Poco a poco me fui dando cuenta que se me daba bien escuchar las historias de otras personas, y no paraba preguntarme cuando veía personas que tenían problemas porque hacían lo que hacían, qué pasaba por aquellas cabezas para llevarles a hacer una u otra cosa.
Aquellas inquietudes empezaron a cobrar sentido el día que decidí estudiar Psicología. Pude cumplir mi sueño de estudiar Psicología y desde hace ya más de 15 años, dedicarme a la psicoterapia, el camino que elegí, y la confianza que han depositado en mí mis pacientes todos estos años me ha permitido acompañarles seguir aprendiendo cada día de la complejidad del ser humano. La formación y la experiencia clínica me llevaron a encontrar la manera de trabajar que mejor encaja con mi visión: una psicoterapia humana e integradora que pone en el centro a la persona y su historia, no solo a los síntomas.
A lo largo de estos años he podido ver de cerca cómo las experiencias vitales dejan huella no solo en lo que pensamos, sino también en nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestras conductas. Por eso, en terapia no trabajo desde soluciones rápidas o aisladas, sino desde una mirada global, respetuosa y profunda, que tiene en cuenta todo lo que la persona ha vivido.
Creo firmemente que cada persona ha hecho lo mejor que ha podido con los recursos que tenía en cada momento de su vida. Las estrategias que hoy generan malestar fueron, en su día, formas de adaptarse y de sobrevivir. Y del mismo modo, todas las personas tienen la capacidad de construir nuevas formas de estar en el mundo, más libres, conscientes y alineadas consigo mismas.
Mi compromiso en terapia es acompañarte con presencia, implicación y respeto, ofreciéndote un espacio seguro desde el que puedas reconectar con tu propio poder personal y tomar decisiones desde un lugar más auténtico.
Sobre mí
Mi curiosidad por entender al ser humano viene desde muy lejos, ya de pequeña, mi madre siempre tenía en casa las revistas de aquella época, todas tenían un apartado dedicado a la salud, con trucos que hablaban de cómo superar la ansiedad, cómo quererse más y otras cosas, cada semana iba corriendo a ver qué cosas nuevas traía la revista de esa semana. Poco a poco me fui dando cuenta que se me daba bien escuchar las historias de otras personas, y no paraba preguntarme cuando veía personas que tenían problemas porque hacían lo que hacían, qué pasaba por aquellas cabezas para llevarles a hacer una u otra cosa.
Aquellas inquietudes empezaron a cobrar sentido el día que decidí estudiar Psicología. Pude cumplir mi sueño de estudiar Psicología y desde hace ya más de 15 años, dedicarme a la psicoterapia, el camino que elegí, y la confianza que han depositado en mí mis pacientes todos estos años me ha permitido acompañarles seguir aprendiendo cada día de la complejidad del ser humano. La formación y la experiencia clínica me llevaron a encontrar la manera de trabajar que mejor encaja con mi visión: una psicoterapia humana e integradora que pone en el centro a la persona y su historia, no solo a los síntomas.
A lo largo de estos años he podido ver de cerca cómo las experiencias vitales dejan huella no solo en lo que pensamos, sino también en nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestras conductas. Por eso, en terapia no trabajo desde soluciones rápidas o aisladas, sino desde una mirada global, respetuosa y profunda, que tiene en cuenta todo lo que la persona ha vivido.
Creo firmemente que cada persona ha hecho lo mejor que ha podido con los recursos que tenía en cada momento de su vida. Las estrategias que hoy generan malestar fueron, en su día, formas de adaptarse y de sobrevivir. Y del mismo modo, todas las personas tienen la capacidad de construir nuevas formas de estar en el mundo, más libres, conscientes y alineadas consigo mismas.
Mi compromiso en terapia es acompañarte con presencia, implicación y respeto, ofreciéndote un espacio seguro desde el que puedas reconectar con tu propio poder personal y tomar decisiones desde un lugar más auténtico.
