Muchas personas se preguntan en algún momento:
“¿Necesito terapia psicológica?” 
“¿Es suficiente lo que siento como para acudir a un psicólogo?”

Seguramente no sientes que » sea demasiado grave» 
Pero si una sensación persistente de malestar, conflicto o desgaste emocional que no desaparece, que aparentemente has normalizado o te has acostumbrado a vivir con esa piedra en el zapato, pensando qué » es lo que hay» .  Te puede pasar con el trabajo, con tu madre, con tus hijos, con tu pareja o contigo mismo, el caso es que ahí sigues, como en el día de la marmota, planteándote mil cambios que nunca llegas a ejecutar.

La psicoterapia puede ser un espacio útil no solo cuando todo se derrumba, sino cuando algo empieza a sonar ya demasiado repetitivo, y no sabes cómo cambiarlo.

Puede ser útil cuando:

  • Quieres mejorar tus relaciones y eso se ha convertido en un esfuerzo continuo sin resultados claro.
  • Culpa excesiva. El sentimiento de culpabilidad puntual es normal. Pero si es permanente es una carga que afecta a tu bienestar. Puede ser por no sentirte a la altura como hijo, madre, padre, pareja, por poner límites o por pensar en lo qué necesitas tú. Vivir desde el sentimiento de culpa constante puede generar ansiedad, tensión en las relaciones y decisiones basadas en el miedo.

  • Desmotivación y apatía.

  • Ansiedad constante. Insatisfacción. Falta de paz mental.

Conviene hacer una exploración adecuada del estado de tus relaciones, las familiares, las de pareja, amigos e incluso tu relación con el trabajo. Muchas de las dinámicas y reacciones con las que funcionamos hoy  tienen raíces antiguas, son aprendizajes que en el pasado incorporamos pero que hoy en día ya no nos sirven. 
Trabajarlas en un espacio terapéutico permite comprender el papel que ocupas en muchas de tus relaciones, decidir y trasformar esto en otra forma más adaptativa.

Entonces, ¿cómo saber si necesito terapia?

Puede ser buen momento para iniciar psicoterapia si:

  • Repites patrones en tus relaciones y no sabes cómo cambiarlos.

  • El sentimiento de culpabilidad condiciona tus decisiones.

  • Te sientes un fracaso mas de lo que consideras normal.

  • Tu diálogo interno es excesivamente duro.

  • Los problemas de pareja o familiares generan desgaste continuo.

  • La ansiedad, la apatía o la desmotivación, están afectando tu día a día.

No es necesario tocar fondo para acudir a terapia.
De hecho, cuanto antes se aborde el malestar, más sencillo suele ser el proceso

Si llevas tiempo preguntándote si deberías acudir a terapia, esa pregunta en sí misma ya es una señal que merece atención.

Conclusión

Ir a terapia no es un signo de debilidad.
Es una forma de responsabilizarte de tu bienestar emocional y el de la gente que está contigo, tus problemas no solo te afectan a ti, también a los de tu alrededor.

A veces no se trata de esforzarte más.
Se trata de hacerlo acompañado sabiendo que y como cambiarlo.

Written by : Zara

El comienzo de la Psicoterapia es una etapa crucial, de exploración, de clarificar qué te sucede. De entender el origen de tu sufrimiento. También de qué conozcas tus fortalezas