Todos tenemos en nuestra mente algún lugar del mundo que nos gustaría visitar, pero en muchas ocasiones ponemos excusas para no viajar, la economía, el trabajo, los niños, el perro, o simplemente lo vamos dejando pasar.

Nuestro consejo es que viajéis no solo es bueno por el interés cultural, sino porque se ha demostrado que alejarse a otras partes del mundo nos abre la mente y nos ayuda a ver nuevas soluciones para nuestros problemas.

Conocer otras realidades no proporciona un pensamiento reflexivo, crítico y racional. Nos ayuda a ser más observadores, a adquirir valores y habilidades sociales. A medida que viajamos veremos cómo a pesar de conocer más mundo nuestra curiosidad no se fragua, sino que va en aumento. Por supuesto nuestra creatividad también aumenta ya que tenemos más recursos culturales en nuestra mente que van apareciendo sin esfuerzo alguno.

Cuando tenemos niños de por medio que no sea una excusa, sino una motivación para el desarrollo intelectual y social de nuestros hijos. Les quitaremos el miedo a salir al extranjero en un futuro, además viajar en familia fomenta los lazos por las experiencias vividas juntos.

Ya sea solo, en pareja o en familia viajar es un alimento único para nuestro espíritu aventurero e intelectual.