Perdonarías la infidelidadLAS 9 RAZONES MÁS FRECUENTES POR LAS QUE SE COMETEN INFIDELIDADES

La infidelidad es una de las razones principales por las que una pareja puede romper su relación. El engaño, destruye la confianza de los cónyuges y los pilares sobre los que se cimienta una relación. En muchos de los casos las personas son infieles cuando su relación está pasando por una crisis de monotonía, donde las cosas aparentemente van bien, pero el aburrimiento ha impregnado su relación y no son capaces de salir de ahí.

Las personas pasamos mucho tiempo, tratando de conquistar a la persona que nos gusta, nos atrae, pero ¿por qué no ponemos tanto empeño cuando nuestra relación está pasando por una fase en la que un poco de entusiasmo y conquista podría librarla de una crisis? Cuando la relación no alcanza sus expectativas, cuando la pareja no nos cubre las necesidades que tenemos, muchas personas buscan fuera lo que ésta no es capaz de ofrecerles. La solución, en vez de basarse en el diálogo, es una salida aparentemente más fácil o cómoda: la infidelidad.

Descubrir que hemos sido traicionados por nuestra pareja es siempre una experiencia dolorosa y hasta humillante, puesto que se ponen en juego los valores que fundamentan una relación de pareja, como son la confianza, la sinceridad y el respeto.

Perdonar o no una traición depende de la persona y del tipo de relación que existe, del momento en el que se encuentra la pareja, etc. En el caso de aquellas personas que deciden perdonar (pero no olvidar), la infidelidad suele ser un arma arrojadiza muy frecuente en las discusiones, que puede desgastar más todavía la relación. ¿Y tú serás capaz de perdonar una infidelidad?

¿Cuáles son las razones más frecuentes por las que las personas son infieles?

1. Nos sentimos poco valorados. Cuando se termina la fase de enamoramiento, nos enfrentamos a la pareja real y olvidamos a la idealizada, y a veces no nos gusta la nueva persona a la que estamos conociendo. En ese caso, podemos hacer dos cosas, terminar una relación que creemos que no nos va a llevar a buen puerto, o seguir y buscar en otra relación lo que no recibimos de la nuestra.

2. La monotonía. Cuando nuestra pareja descuida el tiempo en común por sus actividades personales y deja de tener detalles cariñosos con nosotros, sentimos que el amor se acabó, se produce un distanciamiento y nos empezamos a sentir encadenados a pasar el resto de nuestros días en una relación que ha perdido su encanto.

3. Una vida íntima deficiente. Este es un elemento esencial en la pareja y si éste no es el esperado por alguno de los miembros, quien se siente insatisfecho tiende a buscar fuera de la relación la satisfacción que no encuentra en su pareja.

4. Dependencia emocional de los padres. Si nuestra pareja es emocionalmente dependiente de sus padres y no establece límites respecto a ellos, esta conducta puede llevarnos a sentirnos desplazados. Y puede llevarnos a buscar ese apoyo y consuelo en otras personas.

5. Buscamos nuevas sensaciones. Si se acaba la seducción del enamoramiento, hay quienes necesitan seguir satisfaciendo su necesidad de seguir enamorados. La curiosidad de experimentar con otras personas y de vivir la aventura es un fuerte motor para buscar un affair.

6. Idealizamos a la pareja. Para continuar idealizando a nuestra pareja, muchas veces elegimos como amante a una persona totalmente opuesta. Hay quienes llevan a cabo todas sus fantasías con el amante y no con la pareja para sentir que la siguen manteniendo en el concepto de ‘decente’.

7. La pareja lo permite. Se dan casos en que la pareja está de acuerdo en que tengamos relaciones extramaritales, porque es consciente de que necesitamos satisfacer las deficiencias que existen en nuestra propia relación. Por otro puede ser, que ambas partes de la pareja estén de acuerdo en tener una viva sexual abierta a más personas y no lo consideren una infidelidad sino una práctica que entra dentro de la normalidad, hablado y fijado por ellos en su contrato como pareja.

8. Sentimos amenazada nuestra libertad. Cuando la pareja es asfixiante o nos da pavor perder nuestra independencia y quedar atrapados en una relación, intentamos sentirnos libres cometiendo actos de infidelidad.

9. Alarde de poder. Por haber obtenido poder, dinero y una posición social, hay quienes sienten que se han ganado el derecho a hacer lo que deseen dentro de su relación de pareja.

Después de leer estas razones, podemos concluir que la infidelidad es un síntoma de la serie de crisis por las que atravesamos como pareja. Sin embargo, superar las crisis dependerá de la forma en que podamos y queramos comunicarnos como pareja.

Elisa Sancha

Psicóloga y Formadora en Positiva Psicología